“Estética dental mínimamente invasiva” - Clínica Dental Conde

Implantologia dental "sin cirugía"

Implantologia dental "sin cirugía"

Cuando se habla de implantología dental para reponer dientes ausentes lo primero que preguntan los pacientes es, ¿Cuánto me va a costar?, ¿Es doloroso? Durante muchos años se ha tenido la percepción que los tratamientos implantológicos eran caros y dolorosos. Actualmente, gracias a los avances surgidos y a la técnica “sin cirugía”  es posible reponer dientes ausentes sin apenas molestias y a precios razonablemente justos.

¿Qué es un implante dental?

Un implante dental es un tornillo, generalmente de titanio puro al 99,9%, que una vez atornillado en el hueso del maxilar sustituye a la raíz del diente ausente. Implantes dentales los hay de muchos tipos y marcas diferenciándose entre ellos tanto por el grado de pureza del titanio (cuanto más puro mejor), como por el grado de rugosidad y tratamiento de superficie que se les ha realizado. La celula ósea presenta una alta sensibilidad al tipo de rugosidad del implante, es decir, está demostrado que las células reconocen mejor y más rápido unas superficies que otras. Llegar a estas conclusiones ha supuesto años de investigación por parte de algunos fabricantes. Actualmente las principales marcas de implantes de calidad utilizan rugosidades y tratamientos de superficie de probada eficacia para garantizar una rápida y correcta osteointegración del implante. Cuando hablamos de salud hay que tener claro que nadie da “duros a cuatro pesetas” y que realizar tratamientos de calidad con los mejores materiales del mercado tiene un coste que, a largo plazo, revierte en beneficio del paciente.

¿En qué consiste la técnica convencional de colocación de implantes?

La técnica convencional consiste en separar la encía mediante el uso de bisturí para dejar el hueso completamente expuesto y accesible. A continuación se crea un lecho en el hueso mediante fresas de diámetro creciente, donde será roscado el implante. La encía separada debe posteriormente ser reposicionada mediante puntos de sutura que serán retirados entre 10 y 14 dias después. Ésta técnica requiere en muchos casos de dos intervenciones y un post-operatorio más o menos doloroso que precisa de medicación anti-inflamatoria, antibiótica y un cierto riesgo de complicaciones.

Técnica de colocación de implantes “SIN CIRUGÍA”

Cuando hablamos de implantes “sin cirugía” nos referimos a la utilización de una técnica de muy baja agresión, menor incluso que la producida al extraer un diente, siempre y cuando se tomen las precauciones “obligatorias” de seguridad. Previo estudio de la historia clínica y las pruebas complementarias del paciente (ortopantomografía, TC, o ambas) se realiza una férula, que una vez colocada en el maxilar, servirá de guía para la preparación del lecho óseo. El acceso al hueso se hace a partir de un pequeño orificio realizado en la encía de 3mm de diámetro a través del cual también será insertado el implante. En 15 minutos el implante está colocado en su sitio y el paciente se marcha a su casa normalmente.En el 95% de los casos no aparecen molestias ni dolor aunque es aconsejable pautar una o dos tomas de antiinflamatorios de forma preventiva. En el plazo de 4 semanas es conveniente hacer un control para verificar que el hueso se está adheriendo al implante al implante.

Ventajas de esta técnica :

  • Una vez colocado el implante no quedan heridas ni suturas en la boca.
  • Vida normal desde el mismo dia (precauciones higiénicas)
  • Menor riesgo de complicaciones que la técnica convencional.
  • Permite colocar un diente provisional sobre el implante en la misma sesión, aunque en zonas posteriores del maxilar recomendamos no poner diente provisional para evitar sobrecargas prematuras del implante.

¿Un implante dental es para toda la vida?

La duración de un implante depende de diversos factores como son: cantidad y calidad del hueso del paciente, higiene bucal, enfermedades sistémicas y hábitos (por ejem. diabetes descontrolada, ser fumador, drogadicto), experiencia y  capacitación técnica del profesional, tipo y marca del implante, calidad y ajuste de la prótesis, así como de la realización o no de los mantenimientos periódicos de control. El paciente debe ser consciente de la necesidad de seguir una estricta higiene oral, especialmente de los implantes, ya que de no ser así pueden fracasar en un plazo de tiempo relativamente corto. Todos estos factores condicionan la vida útil del implante.

Lamentablemente muchos tratamientos implantológicos fracasan por una mala planificación del caso y por el uso de implantes de dudosa calidad y bajo o muy bajo precio que, si bien en un primer momento parece que funcionan, no ocurre lo mismo transcurridos 1 o 2 años.

¿Qué se entiende por “rechazo” del implante?

No existe ningún “rechazo inmunológico” al titanio puro. En caso de producirse una respuesta inmunológica a este metal nos encontraríamos ante una situación muy extraña. Sí es cierto que hay aproximadamente un 2% de implantes en los que falla la osteointegración, es decir, el hueso no se agarra al implante tras su inserción. En estos casos se retira el implante y se sustituye por otro sin ningún coste para el paciente.

En definitiva, cada paciente es único y merece ser tratado como tal, planificando su tratamiento de manera individualizada para ofrecerle la solución menos agresiva, simple, y utilizando tanto materiales como implantes de reconocida calidad.